BIBLOGUÍA 15: INSEMINACIÓN ARTIFICIAL...Y DONANTE
En
la mayor parte de los casos, el proceso de diagnóstico, o las características
particulares (mujeres sin pareja masculina, pacientes sin función ovárica)
permiten determinar cuál de las alternativas terapéuticas disponibles es la más
adecuada como primera línea de tratamiento, por ofrecer la relación más
adecuada entre beneficios, complejidad, costes y riesgos.
La
aplicación de estos tratamientos requiere la colaboración estrecha de
profesionales con formación clínica (ginecólogos, urólogos, andrólogos),
especialistas en técnicas de laboratorio des tinadas a evaluación y tratamiento
de espermatozoides, ovocitos y embriones (embriólogos clínicos) y además de
todo el personal de apoyo como psicólogos y personal de enfermería. Los
tratamientos clínicos y los procesos de laboratorio se desarrollan escogiendo
entre varias modalidades la más adecuada a cada caso. La aparición de la
fecundación in vitro hace ya más de treinta años revolucionó el enfoque del
tratamiento de la esterilidad, y propició el desarrollo de varias técnicas
derivadas y complementarias, que han mejorado la eficacia de la fecundación in
vitro convencional, y que a la vez han permitido ampliar extraordinariamente el
conocimiento sobre las causas de la esterilidad humana.
INSEMINACIÓN
ARTIFICIAL
La inseminación artificial es la
más sencilla de las técnicas de reproducción asistida, y básicamente consiste
en depositar los espermatozoides en el aparato genital de la mujer, por medio
del instrumental adecuado.
La paciente ha de tener capacidad
para ovular espontáneamente o mediante tratamiento, y al menos una trompa de
Falopio útil. En el caso de la inseminación artificial con semen del cónyuge,
la modalidad más empleada es la inseminación intrauterina, que frecuentemente
se combina con la administración a la mujer de fármacos que favorecen el
desarrollo de los folículos ováricos.
¿Cuando se recurre a la IAC?
Las principales situaciones en las que la IAC resulta útil son:
■ Defectos
leves y moderados de la calidad espermática, por reducción no extrema de la
cantidad, movilidad o calidad morfológica de los espermatozoides.
■
Defectos en la calidad del moco del cérvix uterino, que en estos casos actúa
como una barrera que dificulta el ascenso de los espermatozoides hacia el útero
y las trompas.
■ Esterilidad
de causa desconocida o inaparente, que es la que afecta a los pacientes en los que
las pruebas diagnósticas convencionales resultan normales.
■
Otras situaciones en las que la IAC puede mejorar la probabilidad de conseguir
la gestación son: endometriosis no severas, alteraciones de las trompas de
Falopio que no supongan su obstrucción completa, ciertos trastornos de la
ovulación, etc.
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